En esta nota no importa quién es el DJ que sacude más cabezas o cuál es la
fiesta de música electrónica más grande del país. A continuación se conocerá un
negocio cada vez más fructuoso que semanalmente explota, principalmente, en la
ciudad de Buenos Aires y que pone en peligro miles de vidas. Eso sí, si alguien
muere, será una muerte silenciosa para que nadie se entere, ya que el show
deberá continuar.
Es sabido que en “las joditas”, como suelen apodar a las fiestas electrónicas
los habitúes, ciento o miles de personas, depende el lugar en el cual se
realicen, se juntan para escuchar “buena música y algún DJ groso”, según
declaró una fuente que sabe bastante de tema.
“Antes, además de escuchar música también consumíamos droga para estar un
poco más estimulados. Pero en la actualidad estas fiesta se popularizaron mucho
y ahora se mezclan varios estratos sociales que no son del palo y a eso sumale
que contratan a cualquier DJ mediocre, por lo tanto la gente no va a escuchar
buena música sino a consumir todo tipo de droga con el peligro de quedar
inconscientes o morir sin que nadie se dé cuenta, también van a
comercializarla, además de los hurtos que sufren varias personas dentro del
lugar”, agregó el testigo.
¿Pero cuáles son las sustancias más comunes que están presentes en esas
fiestas y a cuánto se comercializan? Como si fuera una escala de valores,
las drogas más accesibles son las “Rolas”, una variedad de pastillas que van
desde los 30 pesos y pueden alcanzar un tope de hasta 50. Entre ellas, se
destacan las Bart, ya que tienen la forma de la cabeza del famoso personaje de
Los Simpsons.
Lo mismo ocurre con las demás, que según la forma que tengan o el dibujito
que las identifique, reciben el nombre correspondiente. Así también se pueden
comprar las “Delfín”, “Playboy”, “Femme” (con formas de mujer), “Rolex”,
“007″, “Corazón Púrpura”, “Corazón Blanco”, “Apple” o “Einstein”. Estas últimas
oscilan desde los 40 a 60 pesos.
Sin embargo eso no es lo más caro, ni lo que más se vende, ya que también
durante la noche uno se puede topar con el “Cristal” o las “cápsulas”. El
primero es éxtasis puro en polvo, un gramo, la cantidad justa para que cinco
personas puedan consumir durante unas horas, vía nasal o digestiva, ya sea por
cualquier bebida o utilizando un chupetín o dedo. En cambio las cápsulas
rondan los 100 y tendrían el mismo efecto que las “Rolas”.
“Todos los fines de semana un DJ regular es contratado para cualquier
boliche de Buenos Aires, eso obliga a que este ambiente se haga cada vez
más popular, por eso se ven a chicos de 16 años para arriba o gente
de 30 y pico hasta los 40 y pico, que sólo quieren ir a drogarse, comercializar
estupefacientes o directamente para ir a robar. Por cosas así a la gente que
nos gusta escuchar la música electrónica nos sentimos expulsados del ambiente”,
contó uno de los tantos que semanalmente acude a “las joditas”.
Tomado de: http://www.aimdigital.com.ar

0 comentarios:
Publicar un comentario